Una vez establecidas las bases para el crecimiento del país, el Gobierno de México desarrolla programas en cuatro ejes donde la inversión privada es fundamental. El enfoque de crecimiento en el nuevo régimen está en una mejor distribución del ingreso para crecer con bienestar, partiendo de que es el Estado quien debe promover el desarrollo.

Al encabezar la clausura del Foro Estrategia Banorte 2019, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que en el gobierno federal continúa el proceso de terminar definitivamente con la corrupción de arriba hacia abajo. Simultáneamente, la política de austeridad ha terminado con diversos lujos y excesos en el gobierno, ya que el presupuesto público debe impulsar el desarrollo y el bienestar.

Con estas bases, señaló, “ahora es importante que impulsemos el crecimiento” a través de cuatro líneas de acción: fortalecer la economía popular para que la población tenga circulante; el impulso que dan las remesas, ya que este año se proyecta la llegada de 35 mil millones de dólares en lo que representa la primera fuente de ingresos del país.

“Y lo tercero es lo que estamos haciendo, destinar más fondos para el bienestar. Ya puedo decir que, de cada 10 hogares del país, en cinco está llegando el apoyo de un programa de bienestar; y en el caso de las comunidades indígenas, de las comunidades más pobres, hasta ahora de cada 10 hogares, ocho están recibiendo un apoyo.”

Al recordar que en el nuevo régimen los pobres son primero por el bien de todos, el primer mandatario dijo que el Estado debe cumplir su función de promover el desarrollo, por lo que están en marcha el Tren Maya, el desarrollo del Istmo, la rehabilitación de refinerías, y el nuevo completo aeroportuario del Valle de México. En todos ellos tiene participación la iniciativa privada y el sector social. Este es el cuarto eje.

En ese sentido, recordó que recientemente obtuvo el compromiso de empresarios para invertir en México 30 mil millones de dólares en distintos proyectos. Esto, aunado a la inversión extranjera directa (IED) que en el primer semestre registró 18 mil mdd, más la probable aprobación del T-MEC, consolidará el crecimiento en el país.

“Se tiene que distribuir la riqueza, eso significa que haya crecimiento con bienestar, porque el progreso sin justicia es retroceso. Nosotros queremos crecer con bienestar. La justicia social no sólo tiene rostro humano, es también la mejor forma de conseguir la paz y la tranquilidad.”

Finalmente, reconoció a Banorte por estar al servicio de la sociedad, ya que el banco debe ser un instrumento para el desarrollo y el bienestar del pueblo de México.

El primer mandatario estuvo acompañado por el presidente de Grupo Financiero Banorte, Carlos Hank González, y el director general, Marcos Ramírez Miguel.

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