Por: Ana Sánchez

Tras el tenso intercambio en tribuna con la diputada Aurora Villeda Temoltzin, la legisladora del Partido Acción Nacional (PAN), Miriam Martínez Sánchez, ofreció declaraciones a medios de comunicación en las que defendió su forma de hacer política y criticó lo que calificó como «simulación» dentro del Congreso del Estado.

Visiblemente molesta por los señalamientos vertidos durante la sesión, Martínez Sánchez enfatizó que su labor legislativa no se limita al trabajo dentro del recinto, sino que se construye desde el territorio y el contacto directo con la ciudadanía, «la gente requiere políticos que entiendan lo que se padece, lo que se vive, y no que estemos aquí en el Congreso intentando apartar lugares para comer, queriendo poner seguros en los baños, haciendo TikTok o queriendo sobresalir. Que es válido también, pero no es mi forma de hacer política», sostuvo.

La diputada panista se declaró «una fiel creyente del parlamento abierto» y respaldó su postura con resultados concretos. «Cada una de las iniciativas que hemos propuesto viene sustentada por organizaciones, por colectivas, y así lo demostramos el martes pasado con la aprobación de la reforma al Código Penal para sancionar a quien haga mal uso de la inteligencia artificial. Eso es la verdadera política», afirmó.

Martínez Sánchez hizo referencia a la iniciativa que fue aprobada en días recientes y que tipifica como delito la creación y difusión de deepfakes —imágenes, audios o videos de contenido íntimo generados con inteligencia artificial— sin consentimiento de la víctima, un logro que fue celebrado por organizaciones civiles como Ciberpink.

La legisladora lamentó que el debate público se centre en cuestiones personales y no en el trabajo legislativo. «Qué pena que mujeres no tengamos que tener estos señalamientos cuando verdaderamente tenemos que trabajar con los colectivos. Eso es lo que hace su servidora. El trabajo lo hacemos con la gente», subrayó.

Ante las críticas recibidas en tribuna, Martínez Sánchez se deslindó de cualquier señalamiento que cuestione su autenticidad y reafirmó su compromiso con la transparencia. «Considero, de acuerdo a mi trabajo, que lo que sí no es válido es que se simule. No, a ver, yo soy Miriam y ustedes lo han visto, la mayoría que me conoce aquí: la misma Miriam que se sienta allá arriba es la misma Miriam que se sienta aquí y es la misma Miriam que se sienta con ustedes cuando me invitan a su casa, cuando nos encontramos en cualquier lugar o cuando ustedes aceptan estar en mi casa. Eso es lo importante», expresó.

La diputada concluyó insistiendo en que las diferencias políticas no deben opacar el trabajo sustantivo. «Lo demás, otras cuestiones que tengan que pensar, pues para mí es lo de menos», sentenció.

El desencuentro entre ambas legisladoras ocurrió en el marco del debate por el Plan B de reforma electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, que ha generado posturas encontradas entre las fracciones parlamentarias, mientras que Morena respalda la iniciativa, el PAN ha manifestado su rechazo a diversos aspectos de la misma.