Por: Ana Sánchez

Para la diputada local Laura Yamili Flores Lozano, la reciente represión contra campesinos y transportistas en Nanacamilpa no fue un hecho aislado, sino la consecuencia de un cúmulo de faltas de respeto, incumplimientos y decisiones políticas que optaron por la fuerza en lugar del diálogo.

“Un gobierno que decide reprimir es que no encontró otra salida”, afirmó la legisladora en entrevista. “Es lamentable que no se decidiera por el diálogo, por el apoyo, por asignar recursos. Vienen las campañas, salen los discursos bonitos donde se dice que hay que apoyar al campo, pero la realidad es otra”.

Flores Lozano subrayó que la protesta campesina no fue improvisada: “Se anunció con mucho tiempo. No abrieron mesas de diálogo ni protocolos para atender a la ciudadanía varada en carreteras. En lugar de mandar policías con cobijas, alimentos y agua, mandaron policías a reprimir”.

La diputada responsabilizó directamente al secretario de gobierno y al titular de Seguridad Ciudadana, a quienes exigió su renuncia. “No puedes mandar a la policía estatal a decirles ‘o se quitan o los reprimo’. Nadie fue a dar la cara porque ya habían ido antes, hicieron compromisos y no los cumplieron”.

Sobre la realidad del campo tlaxcalteca, la legisladora fue contundente: enfrentan robo de insumos, cosechas despojadas, golpes, personas amordazadas en sus propios terrenos, comercio inequitativo y ahora también la fuerza pública, agregó que «Acusan a los manifestantes de ser oposición, pero muchos votaron por Morena. A la hora de la elección querrán recuperar esos votos, pero hoy los desconocen”.

Finalmente, hizo un llamado a la reflexión ciudadana: “No hay gobierno —sea de derecha o de izquierda— que al enfrentarse al pueblo no termine reprimiéndolo. Ese es el análisis que debemos hacer sobre lo que realmente queremos”.