Por: Ana Sánchez

En una sesión extraordinaria que marcará un antes y después en la historia laboral del estado, el Congreso de Tlaxcala aprobó por unanimidad la reforma constitucional que reduce la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, consolidando un avance histórico en materia de derechos de las y los trabajadores mexicanos .

La decisión, encabezada por el diputado David Martínez del Razo en su calidad de presidente de la Mesa Directiva de la LXV Legislatura, posicionó a Tlaxcala como la decimoséptima entidad en avalar la minuta enviada por la Cámara de Diputados, alcanzando así la mayoría calificada requerida por el artículo 135 constitucional para su declaratoria de constitucionalidad .

«Hoy dimos un paso histórico desde el Congreso del Estado de Tlaxcala. Aprobamos la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales, poniendo en el centro a las y los trabajadores, su bienestar y su derecho a una mejor calidad de vida», declaró el diputado Martínez del Razo tras la votación.

El legislador morenista enfatizó que la medida responde a una legítima demanda social: «Estoy convencido de que un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida personal no solo fortalece a las familias, también impulsa una sociedad más productiva y más justa. Esta decisión responde a una realidad social que exige condiciones laborales más humanas y acordes a nuestro tiempo».

¿En qué consiste la reforma y cómo se aplicará?

El dictamen aprobado reforma el artículo 123 constitucional para establecer que la jornada laboral será de 40 horas semanales y que, por cada seis días de trabajo, las personas trabajadoras deberán disfrutar al menos de un día de descanso con goce de salario íntegro .

La modificación también impacta la fracción XI del mismo artículo, donde se especifica el pago de horas extraordinarias: las primeras horas extra deberán pagarse al 100 por ciento adicional sobre el salario ordinario, sin exceder de 12 horas semanales distribuidas en hasta cuatro horas diarias y hasta cuatro días por semana. De superarse este límite, la parte empleadora deberá cubrir un 200 por ciento adicional .

Un aspecto fundamental es que la reducción se alcanzará de manera gradual para permitir la adaptación de los sectores productivos. El calendario establece que la jornada pasará de 48 horas en 2026 a 46 en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029 y se consolidará en 40 horas en 2030. En ningún caso esta disminución implicará reducción de sueldos, salarios o prestaciones .

La aprobación en Tlaxcala ocurrió el pasado 26 de febrero, misma fecha en que las legislaturas de Sinaloa, Ciudad de México, Colima y la entidad tlaxcalteca sumaron sus votos para alcanzar la mayoría calificada, luego de que 13 congresos estatales ya hubieran avalado la minuta con anterioridad .

Hasta un día antes, 13 legislaturas estatales habían avalado la minuta, y fue precisamente el 26 de febrero cuando se sumaron Sinaloa, Ciudad de México, Colima y Tlaxcala, con lo que se cumplió el requisito constitucional .

El cambio constitucional fija un límite máximo de 40 horas laborales por semana y mantiene el esquema de un día de descanso obligatorio por cada seis días trabajados. Sin embargo, la transición progresiva se extenderá hasta 2030 .

De acuerdo con el régimen transitorio, 2026 será un año de preparación. La reducción comenzará formalmente el 1 de enero de 2027, cuando la jornada máxima pase de 48 a 46 horas semanales. A partir de entonces, cada 1 de enero se restarán dos horas hasta alcanzar las 40 horas en 2030 .

Previo a su entrada en vigor total, el Congreso de la Unión deberá aprobar las reformas a la legislación secundaria —específicamente a la Ley Federal del Trabajo— para definir las reglas de implementación, así como los mecanismos de supervisión y cumplimiento para empleadores y trabajadores. El decreto otorga un plazo de 90 días para dicha armonización legislativa .

Tras la histórica votación, el diputado David Martínez del Razo reiteró su compromiso con la ciudadanía: «Como Presidente del Congreso, reafirmo mi compromiso de seguir construyendo acuerdos que beneficien directamente a la gente. Hoy legislamos pensando en ustedes».

Con esta decisión, Tlaxcala no sólo se suma a las entidades que hicieron posible la reforma constitucional, sino que refrenda su compromiso con un modelo laboral más humano, donde el tiempo de vida, el descanso y la familia sean parte fundamental del desarrollo y la prosperidad .