Hoy levanto la voz con firmeza por Tlaxcala.

La capital enfrenta un problema grave que pone en riesgo la seguridad, la vida y el patrimonio de las familias. Lo ocurrido el pasado 4 de abril, con inundaciones y granizo que afectaron viviendas, comercios y vehículos, evidencia la falta de prevención y atención oportuna ante la temporada de lluvias.

Hago un exhorto claro al alcalde de Tlaxcala: es momento de actuar con responsabilidad. Se requieren acciones inmediatas, trabajos preventivos y atención directa a la ciudadanía. Gobernar es prever, es estar presente y dar resultados. Tlaxcala merece respuestas y soluciones.